top of page

Los desafios de crecer empresarialmente

  • Foto del escritor: Hebe Christiani
    Hebe Christiani
  • 11 ago 2025
  • 2 min de lectura

Una nota distinta...


Recientemente fui entrevistada por Veronica Leo en el podcast de Psicopymes, donde tuve la oportunidad de compartir los desafíos que he enfrentado al escalar mi consultora de recursos humanos, en esta oportunidad desde una perspectiva más personal y humana. En esta nota diferente quiero dejarles un poco de todo lo que que abordamos.




El primer gran obstáculo que encontré al iniciar mi camino fue convertirme en el "cuello de botella" de mi propio negocio. Me di cuenta de que estaba sacrificando mi salud y mi tiempo personal para poder sostener la calidad del servicio que ofrecía. Fue una señal clara de que algo tenía que cambiar. La calidad de mi servicio no era negociable, pero mi salud tampoco. Esto me llevó a tomar una de las decisiones más importantes de mi carrera: asociarme con Soledad Serantes y fundar RRHH Duo. Juntas, unimos fuerzas para poder atender a la creciente cantidad de clientes que llegaban.


Con el crecimiento, vinieron nuevos desafíos. Tuvimos que pasar de un rol puramente operativo a uno más estratégico. Esto implicó diseñar una nueva estructura para la consultora , implementar tecnología para optimizar procesos y, lo más importante, empezar a construir un equipo propio. El desafío más reciente y significativo ha sido precisamente ese: organizar la estructura de la consultora e incorporar personal para poder seguir manteniendo la calidad del servicio que ofrezco. Para mí, la clave ha sido encontrar personas que no solo sean profesionales, sino que también compartan una alta calidad humana y un compromiso con el estándar del servicio.


Un punto central de nuestra conversación en el podcast fue la importancia de las habilidades blandas, la gestión emocional y del tiempo. Como consultores, ayudamos a otras empresas a profesionalizarse, y es fundamental aplicar esos mismos principios en nuestros propios negocios. Delegar, por ejemplo, no es solo soltar una tarea, sino también supervisar, acompañar y dar feedback, un proceso que requiere flexibilidad y paciencia. Para no quemarse en el camino, es vital tener tiempo para uno mismo y contar con una red de apoyo de colegas que entienden los desafíos de crecer.


Mantenerse anclada en la visión de mi vida y de mi consultora ha sido mi gran herramienta. Mi objetivo es no perder mi eje y seguir trabajando entre cuatro y seis horas al día. Por eso, cada vez que surge una nueva oportunidad, la pregunta no es "¿cómo lo hago yo?", sino "¿quién puede hacerlo?". Esta mentalidad de delegación me permite no solo mantener el control, sino también nutrir la creatividad y el bienestar, aspectos esenciales para la mejora continua y la visión de crecimiento que tengo para mi consultora.


Finalmente, mi consejo para quienes están por dar el salto al siguiente nivel es tener la mente abierta y ser flexibles. El crecimiento es un camino de prueba y error, donde los paradigmas cambian y hay que estar dispuestos a adaptarse. Se trata de liderar desde la coherencia y no a costa de la salud propia o la del equipo, porque como digo, "mirada al cielo, pies en la tierra".

 
 
 

Comentarios


bottom of page